Agua para perder peso sin dieta ni ejercicio

Si te gusta, compártelo !

El truco más económico y sencillo para adelgazar. El agua te ayuda a perder peso, hasta 4 kilos en unas semanas.

Beber agua para adelgazar
Beber agua para adelgazar

El agua adelgaza. Comprobado científicamente

Siempre hemos sabido de la importancia de beber agua para tener una dieta saludable, pero ahora se han comprobado científicamente sus efectos reales sobre la pérdida de peso, debido a dos razones o claves que te explicamos a continuación.

El agua del grifo es la mejor bebida para comer

Evidentemente la mejor forma de perder peso es modificar nuestra alimentación y no solo en cantidad sino en comer mejor. El otro elemento fundamental es hacer ejercicio, y es una costumbre saludable, no sólo para mantener nuestra línea. Pero además de estas dos estrategias que todos conocemos, hay pequeños trucos que nos pueden ayudar a perder más peso sin apenas esfuerzo.

El agua nos ayuda a perder peso. Un nuevo estudio británico nos dice cuándo y cuánto agua debemos beber para que ese efecto sea máximo.

La nueva investigación, elaborada por científicos de la Universidad de Birmingham y publicada en la revista Obesity, asegura que para adelgazar basta ingerir medio litro de agua antes de cada comida.

Para adelgazar basta con beber medio litro de agua (2 vasos) antes de cada comida.

Y sin necesidad de cambiar nuestra dieta ni hacer más ejercicio del que estamos acostumbrados.

Los efectos de beber esta cantidad de agua se notaron en todos los participantes, independientemente de sus hábitos de vida.

El experimento del agua adelgazante

El experimento se realizó entre un grupo de 84 personas obesas, con una media de edad de 56 años. A 41 de los participantes se les pidió que tomaran dos vasos de agua (0,47 litros) antes de cada comida principal. A los 43 restantes se les dijo sólo que debían imaginar que estaban llenos antes de empezar a comer.

Las personas que bebieron agua antes de cada comida perdieron una media de 4,3 kg en 12 semanas. Los participantes del grupo de control (y algunas personas del otro grupo que reconocieron no haber bebido agua antes de todas las comidas) sólo perdieron una media de 0,8 kilos durante el experimento. Los investigadores, además, tomaron análisis diarios de orina, para asegurarse de que nadie mentía –algo habitual en este tipo de estudios–.

Los que bebieron agua antes de las comidas perdieron más de 4 kilos mientras que el resto perdió menos de 1 kilo.

El agua, una ayuda extra en cualquier dieta

El hallazgo más destacable de la investigación es que los efectos de tomar agua se notaban en todos los participantes, cuidaran o no su alimentación. Y esto se debe a dos razones o claves.

La primera de ellas parece evidente. Si bebemos agua tenemos menos hambre.

La primera clave está en que esos dos vasos de agua antes de las comidas disminuyen la sensación de hambre y te hacen comer menos.

Basta beber medio litro de agua tres veces al día antes de tus comidas principales para perder peso.

Como saben todos los dietistas, es sencillo confundir la sensación de hambre con la de sed, por eso siempre se recomienda beber agua cuando se tiene apetito, para descartar esa posibilidad. Estar algo deshidratado, por tanto, podría empujarnos a comer más.

La segunda clave

La segunda razón de que beber agua adelgace no es tan evidente. Se debe al efecto termogénico que produce sobre nuestro organismo. Según la doctora Rebecca Muckelbauer, la autora de la investigación alemana, “el simple hecho de beber agua podría aumentar el gasto energético de nuestro cuerpo”, un efecto que se conoce como “termogénesis inducida por el agua” que debe estudiarse con mayor profusión.

La segunda clave es que nuestro organismo debe quemar calorías para aumentar la temperatura del agua que hemos bebido y que pueda pasar a la sangre. Aproximadamente unas 100 kcal por cada dos vasos de agua.

Eso quiere decir que beber agua fresca es más adecuado que beberla templada si queremos adelgazar.

Con independencia de la razón por la que el agua nos ayuda a adelgazar, parece claro que lo hace, así que no hay nada de malo en aprovecharlo. “La belleza de este hallazgo es su simplicidad”, explica la doctora Helen Parretti, autora principal del estudio en la nota de presentación del mismo.

“Basta beber dos vasos de agua tres veces al día antes de tus comidas principales para perder peso. Si se combina con unas pequeñas instrucciones sobre cómo hacer más ejercicio y comer de forma más saludable parece ayudar a las personas a perder más peso a un ritmo moderado y saludable. Y es algo que no cuesta trabajo integrar en nuestras ajetreadas rutinas diarias”.

Conclusión

Beber dos vasos de agua fresca antes de las tres comidas principales nos ayudará a perder peso adicional si estamos siguiendo una dieta y/o un plan de ejercicio.

Si te ha interesado y quieres que te avisemos al publicar nuevos artículos parecidos indícanos un e-mail.

Suscripción por e-mail

Si te gusta, compártelo !

Un comentario en “Agua para perder peso sin dieta ni ejercicio”

  1. El agua es muy buena para bajar de peso, no necesitamos dietas si tomamos agua diariamente y con moderación, tampoco se trata sólo de tomar agua, yo creo que hay que hacer un balance entre nuestros alimentos y el consumo de agua diario junto con un poco de ejercicio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *